Entraron a plena luz del día y se movieron como en su casa. Hasta se tomaron el tiempo para buscar los objetos más valiosos y seleccionar las mejores prendas. Después de revolver cada habitación, durante casi una hora, cargaron todo en el auto del dueño de casa y huyeron. El increíble robo sucedió en Sargento Cabral y avenida Mate de Luna, la más transitada de la ciudad.
El viernes 26 de octubre, el matrimonio salió antes de las 8 para dejar a los chicos en el colegio y entrar a trabajar. La casa estaría sola hasta las 8.30, horario en el que llega la empleada doméstica, que es de la extrema confianza de la familia. Fue en ese lapso de tiempo que dos individuos entraron e hicieron de las suyas.
"A las 8.05, la empleada de un vecino vio a un auto rojo mal estacionado afuera de mi casa; un hombre se bajó y tocó el timbre hasta constatar que no había nadie", relató Luis Pérez Capozucco, jefe de la familia. El hombre estimó que los ladrones pasaron la noche en una vivienda abandonada que linda con la suya y, a la mañana siguiente, saltaron la tapia.
Para ingresar, rompieron las rejas de las ventanas de la cocina que dan al patio. "Habrán estado unos 10 o 15 minutos hasta que llegó mi empleada". A la mujer le taparon la boca, la amenazaron con un revólver y la encerraron en una habitación del primer piso. Le cubrieron la cabeza con toallas y le ataron las manos con el cable de una planchita para el pelo y los pies, con el cinto de una salida de baño.
Con la empleada reducida, comenzaron a armar el botín. "Se llevaron joyas de todo tipo, los ahorros de mi mujer y muchísima ropa. A mí y a mi hijo nos dejaron desnudos", denunció Pérez Capozucco. Y agregó que los ladrones escogieron los calzados nuevos o en mejor estado. "Mi hijo había cumplido años la semana anterior y le robaron todos sus regalos".
Después sacaron las sábanas de la familia y las utilizaron para envolver los elementos que se iban a llevar. Cargaron todo en el Honda Fit de las víctimas, en el que también se llevaron una netbook, un televisor LCD de 32", tres reproductores de DVD, dos cámaras de foto y cuatro celulares. Según el dueño de casa, todo el botín sumaba, como mínimo, $ 100.000.
Los ladrones salieron por la puerta principal, a bordo del vehículo que más tarde abandonaron en avenida Belgrano al 3.400. Poco después, la empleada consiguió desatarse los pies y corrió hacia la calle. "Un muchacho que pasaba en auto la desató y llamó a la comisaría, que queda a dos cuadras". Luego llegó la Policía, que comenzó a investigar el hecho. Hasta la semana pasada, sólo habían recuperado el auto y no había detenidos.